(Cortesía de bostri)
Nos vimos tres o cuatro veces
una noche en el bar del Oro
me decidí a atacar.
Tú me dijiste diecinueve,
no quise desconfiar
pero es que ni mucho ni poco,
no vi de dónde agarrar.
Y nos metimos en el coche
mi amigo, tu amiga, tú y yo,
te dije: “nena dame un beso”;
tú contestaste que no.
Empezamos mal y yo que creía
que este era un buen plan.
Aquella noche fue un desastre
no me comí un colín,
éstas son solo un par de estrechas,
nos fuimos a dormir.
Pero la fuerza del destino
nos hizo repetir,
dos cines y un par de conciertos,
empezamos a salir.
No sé si esa cara tan rara,
un ojo aquí y un diente allá
o el cuerpecillo de gitana,
mujer a medio terminar.
Tu corazón fue lo que me acabó de enamorar.
Y nos metimos en el coche
mi amigo, tu amiga, tú y yo,
te dije: “nena dame un beso”;
tú contestaste que no.
Empezamos mal y yo que creía
que este era un buen plan.
Y desde entonces hasta ahora,
el juego del amor,
luego nos separó.
Pero la fuerza del destino
nos hizo repetir,
que si el invierno viene frío
quiero estar junto de ti.